No hemos visto mucha utilidad a la toma de temperatura, ni a la limpieza de los zapatos o las superficies. La higiene no está de más, pero los guantes son innecesarios, y me duele ver a la gente haciendo jogging con mascarilla”, afirma.

Hace más de un año el mundo asistía con inmensa sorpresa al avance de la peor pandemia a la que hemos tenido que hacer frente en el último siglo. El SARS-CoV-2 ha cambiado nuestras vidas por completo y las medidas que se han implementado para frenar su propagación han variado en la medida en la que la que la evidencia sobre el nuevo coronavirus se incrementaba. En los inicios de la pandemia las mascarillas no eran obligatorias y se recomendaba encarecidamente la desinfección de superficies para evitar el contagio. Un año después las mascarillas se erigen como la principal barrera frente al virus y la desinfección de las superficies ya no se posiciona como una de las formas más eficaces a la hora de evitar nuevos contagios.

Las formas de combatir el virus han ido modificándose a medida que hemos ido conociendo más sobre este. Un punto sobre el que ha puesto el foco en una reciente entrevista concedida a la La Nueva España la doctora María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“No hemos visto mucha utilidad a la toma de temperatura, ni a la limpieza de los zapatos o las superficies. La higiene no está de más, pero los guantes son innecesarios, y me duele ver a la gente haciendo jogging con mascarilla, por sus pobres pulmones”, explica en relación a las medidas que se han adoptado en los últimos meses y que considera como ineficaces.

“Hay que aplicar la distancia social, uso de mascarilla en ambientes cerrados, evitar estornudar o hacerlo en el codo, y la ventilación, por supuesto; el resto no es necesario”
La doctora Neira recalca que son cinco las medidas de prevención básicas que todos debemos cuidar de forma escrupulosa para evitar contagiarnos, especialmente si nos encontramos en espacios públicos o nos reunimos con otras personas. “La primera es el lavado de manos y las otras están relacionadas con dónde y cómo se producen los contagios: contacto cercano, ambientes cerrados y muy concurridos; para contrarrestarlo hay que aplicar la distancia social, uso de mascarilla en ambientes cerrados, evitar estornudar o hacerlo en el codo, y la ventilación, por supuesto; el resto no es necesario”.

Preguntada sobre la alarma que se ha generado ante la aparición de varios episodios de trombos graves en personas que han recibido la vacuna de AstraZeneca, la doctora Neira señala que “la incidencia coincide con la que se da en la población normal”. En este sentido manifiesta que “ha habido muchos millones de personas vacunadas sin ningún problema”, resaltando que “hay que medir el riesgo y el beneficio, y el beneficio de la vacunación sobrepasa de largo el riesgo”. Recuerda que en España no se ha detectado ningún caso y que en cualquier campaña de vacunación “ocurren estas cosas, pero de esta estamos pendientes minuto a minuto”.

La experta cree que la Covid-19 “será una enfermedad endémica”, aunque tendremos que afrontar muchos otros problemas derivados de la pandemia. “Tendremos que apartar esos añadidos ideológicos, la pérdida de libertad, los derechos que hemos cedido. Espero que no nos volvamos intransigentes y me preocupa mucho la salud mental. Esto va a dejar mucho rastro en la salud mental. Hay personas que han vivido un año intoxicadas por una información que no han podido poner en contexto. Hemos visto que, en el mundo, quizá no tanto en España, hay un problema de aislamiento y soledad importante, y eso va a ser difícil de recuperar”, concluye aseverado que “vamos a recuperar una mejor normalidad”.

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