Cumpla la norma en sus aseos sin ocuparse de nada.
Le llamamos el mismo día laborable. La visita y el presupuesto no cuestan nada.
En los retretes que usen mujeres, recipiente especial y cerrado. Anexo V, A, 2.7.º
Acordamos la ruta por escrito y se cumple, sin que tenga que recordarla.
No se toca fontanería ni alicatado. Si un día se retira, queda como estaba.
Con contrato, formación y seguro de responsabilidad civil.
Es lo que evita el atasco de la bajante, el olor en todo el aseo y la papelera abierta a la vista.
Ni una compresa ni un tampón se deshacen en el agua. Cuando no hay dónde tirarlos, van al inodoro, y ahí se quedan: primero frenan el desagüe, después retienen lo que viene detrás y acaban formando el tapón que obliga a llamar al fontanero y a cerrar el aseo. En un edificio de varias plantas la obstrucción casi nunca aparece en la cabina donde se originó, sino más abajo, en la bajante común, y para entonces afecta a todo el mundo.
La solución de urgencia habitual —una papelera junto al inodoro— salva el desagüe y crea otras dos cosas. El residuo queda a la vista de la siguiente persona que entra, y el olor se reparte por el aseo entero porque no hay nada que lo contenga. Además obliga a quien limpia a manipular ese residuo a mano en cada pasada del día.
Una unidad higiénica cierra las tres cosas a la vez: recoge sin que haya que tocar nada, mantiene el contenido encerrado y sale del edificio con nosotros, ya cerrada, en la visita que toque.
El desagüe
El atasco no aparece en la cabina donde se originó: aparece en la bajante, y ahí afecta a toda la planta.
El olor
Sin cierre no hay ambientador que lo tape. El aseo entero huele al cabo de un rato.
Quien limpia
Con papelera abierta, alguien de su equipo manipula ese residuo a mano varias veces al día.
El Real Decreto 486/1997 fija las condiciones mínimas de seguridad y salud de los lugares de trabajo. Sobre los aseos dice esto, y no dice nada más. Le interesan las dos partes: lo que obliga y lo que deja en sus manos.
«Los retretes dispondrán de descarga automática de agua y papel higiénico. En los retretes que hayan de ser utilizados por mujeres se instalarán recipientes especiales y cerrados.»
Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Anexo V, apartado A), punto 2, subapartado 7.º Texto consolidado en el BOE.
Lo que sale de la unidad, en un edificio que no sea centro sanitario, encaja en la definición de residuo doméstico del artículo 3.at) de la Ley 7/2022: se gestiona como fracción resto y no entra en el circuito de los residuos sanitarios.
La visita dura unos minutos y cae en la franja horaria que usted nos marque. Nadie de su plantilla tiene que estar delante.
Antes de la primera visita
Contamos cabinas y fijamos la ruta
Vemos cuántas cabinas hay, qué modelo de unidad entra en cada una sin estorbar el giro y a qué hora conviene pasar. De ahí sale un calendario con día y franja, y ese es el que se cumple.
En cada visita
Retirada, limpieza y reposición
El contenido sale cerrado y se lo lleva nuestro operario. La unidad se limpia y se desinfecta por dentro y por fuera, se repone el consumible y la cabina queda lista antes de que entre la siguiente persona.
Al salir
Parte de la visita, y es suyo
Queda anotado el día, la hora y las unidades atendidas. Si le toca justificar el servicio ante el servicio de prevención o ante la propiedad, lo tiene por escrito y no hay que reconstruirlo de memoria.
El modelo no se elige por catálogo: depende de cuánta gente pasa por ese aseo y del hueco que queda libre junto al inodoro cuando la puerta de la cabina se abre.
| Modelo | Dónde encaja | Qué resuelve |
|---|---|---|
| Unidad de pie | Aseos de oficina, colegio o comunidad con paso constante y sitio libre junto al inodoro. | Es la de mayor capacidad: aguanta el intervalo más largo entre visitas sin llenarse. |
| Unidad compacta | Cabinas estrechas y aseos de local pequeño, donde la unidad de pie estorba el giro de la puerta. | Ocupa menos suelo y mantiene el cierre. Se compensa pasando con más frecuencia. |
| Unidad mural | Aseos donde el suelo tiene que quedar despejado para fregar sin mover nada. | Va anclada al tabique o al lateral de la cabina, a la altura de la mano. |
| Apertura por sensor | Hoteles, clínicas privadas y oficinas con aseo de visita, donde no se quiere tocar nada. | Se abre sola al acercar la mano. Es la que menos rechazo genera y la que mejor encierra el olor. |
| Dispensador de bolsas | Junto a la unidad, en aseos de mucho paso o de uso público. | Cada uso va en su bolsa: menos contacto y la unidad se mantiene limpia por dentro. |
El aseo de hombres tiene su propio foco de olor, y no es el inodoro: es el urinario y el sifón que hay debajo. El tamiz es la rejilla que se coloca en el fondo. Retiene lo sólido antes de que llegue al desagüe, corta la salpicadura contra el borde y lleva incorporado el bloque perfumado que trabaja entre descarga y descarga.
Se cambian cuando pasamos a atender las unidades higiénicas, así que no hay una visita aparte ni una factura aparte. Si además quiere resolver el olor de todo el aseo, es el mismo servicio de higiene ambiental.
Si un día no pasamos, esa visita no se factura. Y si una unidad se llena antes de tiempo, la atendemos sin esperar a la fecha y le subimos la frecuencia sin tocar el precio acordado: el error de cálculo es nuestro, no suyo.
Su plantilla no manipula ese residuo en ningún momento. Vamos con contrato, formación y seguro de responsabilidad civil, y siempre con el mismo responsable al teléfono.
«Teníamos papeleras y los viernes se desbordaban. Desde que pasan ellos no hemos vuelto a llamar al fontanero.»
Administradora de fincasEdificio de oficinas en Chamartín
«Nos lo señaló el servicio de prevención en la última visita y lo tuvimos resuelto en una semana, sin obra.»
Responsable de mantenimientoNave y oficinas en San Fernando de Henares
«Cambiamos a las de sensor en los aseos de clientes. Es de esas cosas que solo se notan cuando faltan.»
Jefa de salaHotel en el centro de Madrid
El servicio es el mismo en todos los casos. Lo que cambia es el modelo que entra en la cabina, cada cuánto hay que pasar y a qué hora se puede entrar sin molestar a nadie.
Oficinas y coworkings
Aseos de planta con paso constante y un comité de seguridad y salud que pregunta por ello.
Hoteles y restaurantes
Aseo de clientes. Aquí manda la imagen, y una papelera abierta se ve desde la puerta.
Colegios y universidades
Muchas cabinas, uso concentrado en los recreos y bajantes que suelen tener años.
Centros comerciales y tiendas
Aseos públicos de mucho paso, donde una obstrucción cierra toda la zona.
Naves y centros logísticos
Vestuarios de turno, con la revisión del servicio de prevención por delante.
Comunidades y polideportivos
Aseos comunes que no tiene asignados nadie y que usa todo el mundo.
Sí, en cualquier lugar de trabajo. El Real Decreto 486/1997, en su anexo V, apartado A), punto 2, subapartado 7.º, dice literalmente que «en los retretes que hayan de ser utilizados por mujeres se instalarán recipientes especiales y cerrados». El apartado B) del mismo anexo, que es el que adapta la norma a los edificios en uso antes de 1997, solo exceptúa otros tres puntos: este aplica igual en un edificio nuevo que en uno de los años ochenta.
La norma no fija ninguna frecuencia, así que no le vamos a citar un plazo legal que no existe. Se decide por uso: cuántas mujeres pasan por ese aseo y en qué franjas. Proponemos una frecuencia de partida, la comprobamos en las primeras visitas y la subimos sin tocar el precio si nos hemos quedado cortos.
La norma pide un recipiente especial y cerrado. Una papelera de vaivén deja ver el contenido cada vez que alguien la abre, no encierra el olor y obliga a quien limpia a manipular el residuo a mano. Cumplir la letra y resolver el problema no son lo mismo, y el segundo es el que se nota al entrar al aseo.
Sale del edificio con nosotros el mismo día. En un edificio que no sea centro sanitario, ese residuo encaja en la definición de residuo doméstico del artículo 3, apartado at), de la Ley 7/2022: se gestiona como fracción resto y no entra en el circuito de los residuos sanitarios.
No. Las de pie se apoyan en el suelo junto al inodoro y las murales se fijan con dos anclajes al tabique o al lateral de la cabina. No se toca fontanería ni alicatado, y el día que se retiren la cabina queda como estaba.
No hace falta. Entramos en la franja que usted nos marque: a primera hora, a mediodía o después del cierre. En hoteles y restaurantes solemos ir fuera del servicio y en oficinas antes de que abra la planta.
Sí, y suele salir mejor así. Si ya nos lleva la limpieza de oficinas o la limpieza de la comunidad, las unidades entran en la misma ruta y en la misma factura. Lo mismo vale para el marketing olfativo si quiere resolver a la vez el olor de la entrada.
Sí, en toda la corona metropolitana: Pozuelo, Majadahonda, Las Rozas, Alcobendas, Getafe, Leganés, Alcalá de Henares y alrededores. La ruta se organiza por zonas, así que estar fuera de la M-30 no encarece la frecuencia.
| Papelera con tapa | Alesza | Contrato genérico de higiene | |
|---|---|---|---|
| El recipiente | Se abre y enseña el contenido | Cerrado, y sin contacto si lo pide | Según el modelo que instalen |
| Quién toca el residuo | Su personal, cada día | Nadie de su plantilla | Depende del pliego |
| El olor | Se reparte por el aseo | Encerrado en la unidad | Según la frecuencia |
| Frecuencia de paso | La que pueda su equipo | Acordada y revisable sin coste | La del catálogo |
| Justificante del servicio | No hay | Parte de cada visita | A petición |
Pasamos a verlos, le decimos qué unidad entra en cada cabina y con qué frecuencia conviene pasar. Sin coste y sin compromiso.