Abra cada día con el centro limpio, sin cerrar ni un local.
Le llamamos el mismo día laborable. La visita y el presupuesto no cuestan nada.
se limpia con el centro abierto y en la franja de cierre
cada zona con su frecuencia y su tratamiento
lo hecho y los residuos, por escrito para la gerencia
con contrato y seguro de responsabilidad civil
Una oficina se queda vacía a las siete y se limpia con calma. Un centro comercial no: abre todos los días, el público entra y sale mientras se trabaja y la zona común no se puede acordonar en hora punta. Además cada superficie ensucia de una forma distinta — el pasillo con pisadas, la zona de restauración con grasa, el aparcamiento con polvo de frenos — y ninguna aguanta el mismo tratamiento. Por eso la limpieza de centros comerciales se planifica por zonas y por ventana horaria, no por horas de operario.
Es lo primero que ve el cliente y lo que genera el parte de incidencia si alguien resbala. Se acuerda qué se repasa con el centro abierto — señalizado y por tramos, sin cortar el paso — y qué se trata a fondo en la franja de cierre.
Los paños del pasillo y las puertas de entrada se marcan en un día. La limpieza de cristales entra en la misma planificación, por dentro y por fuera, y el trabajo en altura se programa aparte.
Es la zona que más reseñas negativas genera y la que más rondas necesita: un sábado de campaña no se parece a un martes de febrero. La frecuencia se fija por escrito, con la reposición de consumibles incluida.
Mesas, bandejas y un pavimento con grasa que no se trata como el del pasillo. Las cocinas de los locales llevan además su propio calendario de limpieza de conductos y campanas, que es un trabajo distinto.
La limpieza de garajes se hace por plantas y en las horas de menos ocupación, para no cerrar el aparcamiento entero. El muelle de carga y los cuartos de residuos son la parte que no se enseña y la primera que huele.
En un centro comercial el residuo no lo genera un solo titular: lo generan los locales, la limpieza de la zona común y el propio mantenimiento. Todo pasa por el mismo muelle y los mismos cuartos de basura. Si no se separa por fracción en origen, después no hay forma de saber quién generó qué, ni de repartir el coste con un criterio que se pueda defender delante de los titulares.
Cartón, envases, vidrio, orgánico y aceite de cocina usado no viajan juntos. En los cuartos de basura cada fracción tiene su contenedor identificado, y se anota lo que sale de cada uno. La ley lo exige con carácter general, y de paso es lo que permite repartir el gasto sin discusión.
El residuo viaja acompañado de su documento de identificación desde que sale del muelle hasta la instalación de destino. No es papeleo nuestro: es lo que permite decir, meses después, adónde fue a parar cada cosa.
Al cerrar cada periodo recibe el registro de qué salió, en qué fracción y adónde. Si mañana lo pide un titular, la aseguradora o una inspección, no hay que reconstruirlo de memoria.
La base: la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular establece que, con carácter general, los residuos se recogen por separado y no se mezclan entre sí, y que todo traslado de residuos va acompañado de un documento de identificación a efectos de seguimiento y control. Si el centro supera las diez toneladas anuales de residuo no peligroso, o está inscrito en el registro de producción y gestión, le corresponde además llevar un archivo cronológico de lo que genera. Nosotros le entregamos la parte que sale por nuestro muelle.
Todo empieza recorriendo el centro con la gerencia y termina con un parte por escrito. Entre medias, el equipo entra en la franja acordada y coordina el acceso con quien usted designe: nunca pedimos códigos ni llaves por teléfono.
Recorremos el centro con la gerencia y anotamos cada zona, su superficie y su ventana horaria real.
Sin coste
Cada zona lleva su frecuencia y su tratamiento, desglosados por partidas para que la propiedad pueda justificar el reparto.
Por escrito
Con el centro abierto se trabaja señalizado y por tramos. Lo que necesita el centro vacío se hace en la franja de cierre.
Sin cerrar
Al cerrar el periodo, la gerencia recibe qué se ha hecho en cada zona y adónde ha ido cada fracción de residuo.
Cada periodo
La cifra que se firma tras la visita es la que se paga, y el reparto por partidas no cambia a mitad de año. Si una zona no queda como se acordó, volvemos antes del siguiente servicio y la repasamos sin cargo. El equipo va con contrato y seguro de responsabilidad civil, y en su centro trabaja siempre el mismo equipo con un responsable al que puede llamar por su nombre.
«Lo que nos convenció fue el parte por zonas. Por fin podíamos enseñarle a cada titular qué estaba pagando.»
Gerencia · Centro comercial en el sur de MadridZonas comunes, aseos y aparcamiento
«Entran cuando bajamos la persiana y por la mañana está todo hecho. Nunca he tenido que quedarme a esperar a nadie.»
Tienda de moda · Madrid capitalLimpieza diaria fuera del horario de apertura
«La semana de rebajas no tuvimos que llamar a nadie. Ya venían reforzados de antes.»
Administración · Galería comercial en MadridZonas comunes y cristales
Si lo que lleva es una tienda y no el centro entero, el problema cambia de tamaño. Abre por la mañana y cierra por la noche, no tiene cuarto de limpieza y no le compensa una empresa que solo trabaja en horario de oficina. Entramos antes de abrir o después del cierre, con el acceso coordinado con usted, y el equipo que entra es siempre el mismo.
Si además quiere el servicio fijo todo el año, con la misma persona y la misma factura, es una limpieza de mantenimiento.
Sí, y en zonas comunes y aseos es lo normal: se trabaja señalizado, por tramos y sin cortar el paso. Lo que exige el centro vacío — el tratamiento a fondo del pavimento, los cristales de altura o el baldeo del aparcamiento — se hace en la franja de cierre.
Eso lo decide el contrato de arrendamiento de cada local, no nosotros. Lo que hacemos es entregar el presupuesto desglosado por zonas y el parte de trabajo también por zonas, de modo que la gerencia pueda repartirlo con un criterio que se sostenga delante de los titulares.
Con refuerzo pactado de antemano. En la visita se identifican las semanas de pico y se acuerda qué zonas suben de frecuencia y con cuánto personal. Lo que no funciona es llamar el viernes por la tarde de la primera semana de rebajas.
El vestíbulo es donde se producen las caídas y donde se abre el parte de incidencia. Se refuerza el alfombrado de absorción en los accesos y se asigna personal al vestíbulo mientras dure, con la señalización de suelo mojado puesta.
Sí. El equipo es propio, con contrato y seguro de responsabilidad civil, y su centro tiene un responsable identificable al que puede llamar directamente. La rotación continua de operarios es el motivo más frecuente de que un servicio de limpieza deje de funcionar a los seis meses.
Sí. La limpieza de cristales de accesos, zonas comunes y escaparates se planifica junto al resto. El trabajo en altura va aparte, con su propio medio de acceso y su propia programación.
Es un servicio con maquinaria y calendario propios. La limpieza de garajes se hace por plantas y en las horas de menos ocupación, para no dejar el aparcamiento cerrado entero.
Sí. Es la limpieza de tiendas comerciales, con entrada fuera del horario de apertura. Y si el local acaba de reformarse, antes de abrir lo que toca es una limpieza de fin de obra.
| Empresa que factura por horas | Alesza | Contrata generalista | |
|---|---|---|---|
| La ventana horaria | Un turno fijo, el que le encaja a ella | Con el centro abierto y en la franja de cierre | El turno que tenga libre |
| Las zonas | Todas igual | Frecuencia y tratamiento distintos por zona | Zona común; el resto se presupuesta aparte |
| Los residuos | Al contenedor más cercano | Separados por fracción y con documento de traslado | Según quién vaya ese día |
| Los picos de campaña | El mismo personal de siempre | Refuerzo acordado antes de que empiece | Se factura como extra |
| El equipo | Rota cada pocas semanas | Fijo, con responsable identificable | Rota entre centros |
Una visita, un plano de zonas y una cifra cerrada por escrito. Sin coste y sin compromiso. Si prefiere escribir, estamos en oficina@alesza.com.